HAS TIEMPO PARA LEER Y CAMBIAR

Este día ha sido de mucho estímulo y de desafío, el ver lo que puede generar un poco de motivación  para comprometerse en leer la biblia todo este año.

Desde hace unos años he venido animando a mis hermanos a caminar bajo un plan de lectura sistemática, ya que el verdadero beneficio de la vida espiritual no es, ser parte de una iglesia o denominación o grupo de crecimiento; sino, el que la persona, eche raíz como un fiel lector de la biblia, esto permite su integración y participación  dentro de la iglesia, esto es resultado del amor  y el despertar que viene por pasar tiempo de lectura en la palabra de Dios,  es lo que genera el verdadero deseo de ser diferente, lo que le permite ser sensible a las necesidades de otras personas, y le abre los ojos que le permite diferenciar entre lo bueno y lo malo; motiva a los padres tener una relación  más significativa con sus hijos, a los esposos a amarse más y mejor, evita meterse en problemas, y ayuda a salir de ellos cuando se tiene; es increíble lo que puede hacer unos cuantos minutos en aquellos que se embarcan en este desafío.

Mis hijas aceptaron este compromiso de leer la biblia durante un año, y ha sido interesante ver como su interés ha puesto en evidencia su forma de analizar, la curiosidad sobre lo que están  leyendo y las ideas medio raras que brotan de lo que leen, en este momento que me encuentro escribiendo esta entrada, una de ellas esta preguntado y preguntando y preguntando, donde su forma de imaginar extiende a su cerebro a trabajar un poco más. No está de más decir que este tipo de personas se distinguen de los demás no solo por lo que logran saber sino porque aprenden a conocer a Dios y vivir para él.

Hoy quiero animarte, si nunca has leído la biblia y siempre has tenido el interés de hacerlo, te desafío a que puedas hacerlo, que asumas el compromiso de habituar tu mente y tu voluntad a tomar unos minutos de cada día en leer una porción de la Biblia, y recibir la bendición de  una vida más alineada a la voluntad de Dios.

Nos vemos mañana…

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