Este día fue una experiencia única al celebrar el día de la familia en la iglesia, las expectativas de la participación de los hermanos fue muy buena, todo inicio a las diez de la mañana almorzando juntos, teniendo una tarde dinámica música, payasos, magos, piñatas para adultos y jóvenes, niños, (no hubo nadie que se quedara sin que pudiera pegarle a la piñatas) café con pan y mucha platica; creo que lo más valioso de esta clase de actividad no solo tiene que ver con sacarse el stress, sino que permite el poder ministrar de una forma indirecta la vida de las personas con quien se intercambian impresiones de su cotidianidad, animando y siendo fortaleciendo al oír la forma de cómo Dios está obrando o ha obrando en los momentos de prueba.
Hoy tome un tiempo para hablar con una pareja de mucha edad en nuestra iglesia, yo creería, que son de los más mayores que Dios me ha permitido ser su pastor, fue muy desafiante oírles como su vida está tomando giros no esperados; ellos llegaron a nuestra iglesia hace mas de tres años, creo que él andan por los ochenta, y ella le llevará unos tres años de diferencia, tuve la oportunidad que me contaran algunas experiencias de su vida entre las cuales, las que él ha vivido: desde hace más de cuarenta años padece de diabetes, y el corazón, hace unos quince años siendo conductor de tren del ferrocarril nacional fue prensado por dos vagones que estaban siendo engranados para salir, lo que causo que sus dos piernas fueran molidas y a punto de ser amputadas, hoy camina arrastrando los pies, alguien que lo mira por primera vez pensaría que es por la edad que camina así, toda su familia ha padecido y muerto por la diabetes, y los que están vivos sufren la enfermedad, por el lado de ella hace poco descubrió que lo que parecía una pequeña inflamación causado por los lentes cerca del lagrimal del ojo derecho ha resultados ser una pequeña carnosidad cancerígena pero sabes que es lo más impresionante toda su familia desde su mamá, hermanas, primas e hija han muerto de cáncer ya sea del estomago, de mama, del cerebro y ahora ella esperando que la nueva bioxía no confirme lo que ella sabe que puede suceder; te imaginas que fue para mí el estar oyendo y procesando todo lo que ellos me contaban, en esos momentos pensé en unos versículos:
Gen 47:9 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.
La vida según Jacob se cuenta por días y estos pueden ser buenos y malos, solo de jame agregar algo; lo que para unos parece que la vida es complicada por la condición económica, por la situación social o por la vida misma, para estos ancianos es vivir el día a día con las pruebas que están enfrentado confiados que Dios les sacara adelante. Hoy yo podría decirte que me doy por satisfecho por este día que el Maestro me permitió vivir y aprender por medio de estos hermanos.
Pero dejemos algo para mañana…