PASTOR, JUEZ O VERDUGO

Este día termine en mi lectura devocional en el libro de Jeremías, esta demás decir, que es un libro fascinante, aun cuando no es muy preferido por algunos debido a su contenido  denso de la historia de Israel, y sus capítulos largos de mucha declaración de juicio que vendrían a la ciudad de Jerusalén.

He tenido la oportunidad de leer este libro en muchas ocasiones, una de las razones principales de mi interés, es porque creo que habla mucho acerca  del ministerio pastoral como también del sufrimiento que sé está expuesto, por amor al ministerio; en una entrada de hace unos días, te comente que una de las características que encuentro en la vida y ministerio de este siervo de Dios, es la constante intersección que hace por los habitantes de  la ciudad de Jerusalén y Judá. Me impresiona como mantiene el equilibrio para que la condición pagana y desleal del pueblo no apague la llama de la oración constante en él; a pesar de la abierta rebeldía hacia las profecías que les declaraba, y el intento constante de hacerlo callar a través darle muerte, pero no ceso de interceder por ellos.

Hoy en mi despedida breve de este libro, el Señor me puse bajo convicción una vez más de  un ingrediente que está encarnado en la vida de este profeta; Jeremías, vivió en diferentes periodos desde Josías hasta Ezequías, es decir que estuvo en la parte más complicada del reino antes del cautiverio en Babilonia y pudo ver las diferentes manifestaciones de un corazón religioso como también del engaño de la falsa declaración de Paz de los profetas de su época, no creo que haya sido nada fácil ser un líder espiritual cuando todo lo que decía y hacia iba en contra de lo lógico del pensamiento y del  momento que estaban atravesando  y tampoco creo que haya sido fácil no perder el enfoque divino deseando que el juicio de Dios viniera a esta nación idolatra al verles que en lugar de acercarse y arrepentirse por sus pecados idolátricos mas  se encerraban en sí mismo.

Quiero compartir contigo uno de los elementos que al leer nunca desaparece en la vida de este ministro de Dios, que según creo se puede perder  el equilibrio entre ser el mensajero o Juez.

Lm. 2:11.

Mis ojos desfallecieron de lágrimas,  se conmovieron mis entrañas,

Mi hígado se derramó por tierra a causa del quebrantamiento de la hija de mi pueblo,

Cuando desfallecía el niño y el que mamaba,  en las plazas de la ciudad.

 

No puedo evitar imaginarme que el Profeta ha salido haber el recuento de los daños que la invasión de Nabucodonosor ha dejado y al caminar por las calles y llegar a la plaza se encuentra con un cuadro desgarrador, que en el quebrantamiento de la nación él es quebrantado; que increíble que en lugar de reaccionar con palabras de condenación y de reproche lo que sucede es que él se desploma y sufre en el sufrimiento de ellos; sabes, piensos que es bien difícil ser pastor, predicador, evangelista diacono o líder sin poseer esta característica  AMOR QUE CONSTERNA hasta la medula, es bien difícil decir la verdad sin sentirse consternado, al saber que no han obedecido la verdad, pero mas difícil, el ser indiferente ante lo que vive por desobedecer.

Hoy quiero invitarte a realizar un análisis <<¿Qué te mueve hacer lo que haces?>> personal y profundo de la clase de amor que tienes, si eres pastor por tu congregación, si eres líder por tus discípulos o si estas en algún cargo donde el amor es el requisito imperativo que este.

Pero dejemos algo para mañana…

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